Autora

Soy autora de todo lo escrito en este blog.
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Derechos reservados.
Muchas gracias.
Gloria Mateo Grima





jueves, 6 de septiembre de 2018

Procuro olvidarte de Alejandro Fernández




Glory Mateo G.


miércoles, 15 de agosto de 2018

Una hormiga ladrona






Una hormiga ladrona. 😀

G.M.G.

jueves, 9 de agosto de 2018

Me vestí de silencios



Me vestí de silencios,
como esos pueblos solos
con calles desnudadas del sol humano.

Sí fui al baile y sí perdí el zapato,
y cuando los relojes gritaron despiadados
no hubo luces de príncipes que buscaran mis pasos.

Ahora, en este campanario,
no suenan campanadas
y sus labios besarán a otros labios.

Glory Mateo Grima 



Soledad -Emilio José



G.M.G.

lunes, 6 de agosto de 2018

Salió a sentir el sol una semana

Tengo miedo –me dijo-, y lo miré extrañada.
No esperaba encontrarlo allí, en ese otro centro,
en medio de la nada.
Le sonreí.
Calló.
Su débil cuerpo era un baúl repleto de vacíos
y de desesperanzas.
Aquel azul, otrora de sus ojos,
hacía tiempo que había zozobrado
con las mareas altas.
Atracos sin ganancias, virus como botín
y venas inflamadas por venenos en llamas.
Parecía sereno: falsa calma.
Repitió: -“tengo miedo:
me van a dar permiso de una semana"-,
y bajó la mirada.
Pero...-¿por qué?-, le pregunté bajito,
para que otros reclusos no escucharan.
¡Aprovecha, respira libertad,
cómete al sol y al aire a dentelladas,
ve al cine, a pasear
a sentir esa vida que te falta!
¿Es que no se da cuenta?,- replicó-:
los buitres de los bancos divisarán hambrientos mis entrañas,
sus cantos de sirenas sonarán,
y los escucharé.
¡Siempre me llaman!


Miguel salió a sentir el sol una semana.
Miguel ya no fue cebo de los buitres:
 él mismo se inyectó su propia nada.

 G.M.G.


miércoles, 18 de julio de 2018

Una jarra de vida (Relato)


Sí, ya lo sé. Deja de martillear el cerebro con tantos ruidos. Parece que los buscas desesperadamente. El óxido no perdona -me dices. No te empeñes, estoy en mi monasterio de clausura y, al menos, de momento, los muros son más o menos resistentes. Con algún que otro desperfecto, pero aguantan.

Por cierto, hace tiempo que no veo al cura. Me he preguntado siempre por qué le llamamos cura. ¿Nos cura algo? Al menos, la palabra sugiere algún fármaco, no sé si genérico o de marca. Nos viene a sanar -comenta la madre superiora- el alma. Pero... ¿alma no es igual a psique,  que es lo mismo que mente? Entonces…claro, es que en este convento andamos todos, incluido el jardinero, medio locos. Por eso viene. ¡Leñe!, no había caído… ¡El cura y el jardinero! Sólo dos hombres para tanta mujer...Siempre imprescindibles y escasos. Hoy me va a tocar discutir con alguna de alrededor, seguro.
¡Que no me lo repitas tantas veces...! Al final, tengo asumido que tú ganarás la guerra: pero no quiere decir que yo no salga victoriosa en alguna batalla. Por eso surge como un volcán mi rebeldía: tengo anemias y deshidrataciones. Sí, en plural. Pero no de sueños, ¡eh! Haz más ancho el horizonte y déjame que me ponga, a escondidas, los tacones, las cremas reparadoras y el rimmel que guardo detrás del manto de la Virgen en mi habitación. Me acucian las dudas.

Si se enteran, me expulsan. Lo tengo claro.
Hoy me estás martirizando ¡Vete a hacer puñetas!
Tendré que hablar con EL DE ARRIBA
¡Ufff!¡, con tanto lío,  me voy al manantial del huerto: necesito beberme una jarra de vida...

Gloria Mateo Grima

martes, 17 de julio de 2018

Te pienso






Tus besos y tu piel...
cómo olvidarlos en un baúl de nada, 
si son mis vitaminas cuando la soledad
me araña el alma.

Te pienso y te imagino
enlazando mi cuerpo y somos uno.
Fue ayer, fue hace un rato, es ahora mismo.
El tiempo es un suspiro
y en mí lo dejé quieto,
el reloj lo detuve intuyendo vacíos.

Todos los días sueño que estás conmigo.
Aunque no estés, te vivo.



Glory Mateo Grima